Cuando usamos meditación como el equivalente de “desarrollo mental” (bhāvanā), nos adentramos en un concepto sumamente amplio donde pueden surgir infinidad de interpretaciones y métodos. Por eso meditar es un concepto cada vez más subjetivo. Los yoguis tienen sus propias meditaciones, el buddhismo tiene sus propias meditaciones, el cristianismo tiene su propia interpretación de la meditación, y hasta el campo clínico ha desarrollado su propio sistema de meditación conocido como “mindfulness”.
Esto hace que necesitemos inevitablemente explicar y aclarar cuál es la diferencia dentro del buddhismo, en qué consiste y hacia dónde nos conduce. Y para esto, la primera indicación que hace el Buddha en su discurso del establecimiento de la atención lo explica perfectamente.
El Buddha dice: “Mendicantes, este es el camino directo para la purificación de los seres, para la superación de la pena y las lamentaciones, para la desaparición del dolor y de la aflicción, para alcanzar el recto sendero, para la realización del Nibbāna, es decir, los cuatro establecimientos de la atención consciente.”
De este párrafo ya podemos tener una visión detallada de lo que significa la meditación buddhista:
— “este es el camino directo”
Un camino o un sendero es mucho más que un ejercicio, un método de aprendizaje o una sesión de relajación y calma. Un sendero nos indica un proceso progresivo y continuo de desarrollo mental. Se lo considera directo porque se enseña de principio a fin, y porque conduce a un objetivo específico sin enredos, sin desvíos, sin conocimientos especulativos o de adorno.
— “para la purificación de los seres, para la superación de la pena y las lamentaciones, para la desaparición del dolor y de la aflicción”
En esta frase utiliza distintos conceptos para referirse a la trascendencia de dukkha, el sufrimiento, que muchas veces puede ser traducido según el contexto como pena, lamento, insatisfacción, aflicción, etc. Aquí estamos remarcando uno de los ejes fundamentales de la enseñanza buddhista: la práctica meditativa tiene una dirección sumamente clara, liberar la mente del sufrimiento.
No se medita para unirse con el cosmos, fundirse con la divinidad, elevar la consciencia u otros conceptos que pueden parecer atractivos al comienzo, pero que tienen cero sentido práctico en lo cotidiano.
— “para alcanzar el recto sendero”
El recto sendero hace referencia al Noble Óctuple Sendero enseñado por el Buddha, tal como pueden encontrarlo en notas anteriores. Aquí es muy interesante porque la práctica meditativa es el séptimo de los ocho factores: se integra con el desarrollo de la conducta ética y el desarrollo de una visión realista de la naturaleza humana y del sufrimiento. Al ser parte de un conjunto de ocho factores, la meditación deja de ser un ejercicio aislado y se integra con un modo de vida integral y profundo.
— “para la realización del Nibbāna”
La liberación de dukkha, el despertar y el Nibbāna hacen referencia al mismo proceso de desarrollo mental. La liberación del sufrimiento es lo que conduce al despertar y deriva en el Nibbāna, lo que implica la extinción completa del apego, la aversión y la forma distorsionada en que percibimos la realidad.
— “es decir, los cuatro establecimientos de la atención consciente.”
El Buddha ordenó el desarrollo de la introspección en cuatro factores para que sea más simple progresar desde los aspectos más burdos hasta los más sutiles.
— Los dos primeros son considerados aspectos más burdos porque son más fáciles de reconocer y distinguir; no es que sean menos importantes o introductorios, sino que es algo con lo que estamos más familiarizados:
- Cuerpo
- Sensaciones
Dentro del cuerpo hay prácticas como la atención en la respiración, las partes anatómicas, los elementos (fuego, tierra, aire y agua). Y una de las que considero una pieza fundamental en la práctica de todo meditador es la de las cuatro posturas (caminando, parado, acostado y sentado). Esto muestra que el Buddha nunca enseñó a meditar solo sentados, sino a integrar la práctica en cada postura que adoptamos.
Las sensaciones se refieren a meditar en la tonalidad de las sensaciones: un reconocimiento ecuánime respecto a las sensaciones que se experimentan según sus tres tonos: agradable, desagradable y neutro.
— Los dos factores más sutiles se vuelven mucho más accesibles cuando la mente ya está familiarizada con el establecimiento de la atención plena en el cuerpo y las sensaciones:
- La mente
- Los factores mentales
El establecimiento de la atención en la mente tiene que ver con el reconocimiento ecuánime de los diferentes estados que experimentamos, siendo conscientes de cuándo la mente está afectada por el enfado, la lujuria, el sopor o la duda; si está atenta o distraída, relajada o exaltada; si está libre o en presencia de estados insanos o hábiles.
Mientras que el cuarto establecimiento de la atención está relacionado con los cinco obstáculos de la meditación y los siete factores del despertar, que conducen a trascender esos obstáculos y llevan la mente hacia estados más refinados de atención consciente.
Todos estos temas los iremos profundizando nota por nota, pero tener un mapa más amplio de la meditación nos permite ver qué es lo que nos ofrece, dónde estamos parados y hacia dónde vamos.
Antes de adentrarme en el buddhismo, cuando aprendí a meditar por medio de otros caminos espirituales, todo estaba orientado a mejorar la calidad de vida presente. Considero que es un buen comienzo para empezar por la relajación y para estar más presentes en lo cotidiano, pero si nos limitamos solamente a ese tipo de mejora parcial, quedamos anclados en un mundo que, por naturaleza, siempre será impermanente, insatisfactorio e incapaz de ofrecernos verdadera calma y felicidad.
Cuando uno llega a un punto en el que comprende las limitaciones de una vida meramente material y física, el buddhismo puede ir más allá de esas limitaciones y ofrecernos un sendero gradual y progresivo para liberar la mente definitivamente del sufrimiento. El Buddha no se guardó ninguna enseñanza de forma secreta; no hay nada en la práctica que esté reservado para unos pocos. Expuso el sendero completo de una manera directa y accesible para que todos podamos beneficiarnos de él.



